Cosas que Jesús jamás dijo... y cosas que sí dijo
¿Seguimos al Cristo de los Evangelios o a una imagen creada por nuestra época?
Muchos afirman seguir a Jesucristo, pero con frecuencia terminan siguiendo una imagen de Cristo moldeada según los gustos del mundo moderno. Se habla de un Jesús sin cruz, sin sacrificio, sin juicio, sin exigencias morales y sin doctrina: un Jesús reducido a un símbolo de tolerancia genérica y bienestar emocional.
Sin embargo, cuando abrimos los Evangelios encontramos algo muy distinto. Encontramos al Hijo de Dios que ama infinitamente a los pecadores, pero que también les exige conversión; al Salvador misericordioso, pero también al Juez justo; al Buen Pastor, pero también al Rey que reclama obediencia.
A continuación, contrastamos algunas ideas populares atribuidas a Jesús con lo que realmente enseñó.
1. La salvación y la verdad
"Todas las religiones conducen a Dios."
Es una de las creencias más difundidas de nuestro tiempo. Sin embargo, Jesús nunca presentó todas las creencias como equivalentes.
"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí." (Jn 14,6)
"El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea se condenará." (Mc 16,16)
"No importa en qué creas mientras seas buena persona."
La salvación no depende únicamente de una conducta moral. El Evangelio muestra que seguir a Cristo exige mucho más que una vida correcta.
"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame." (Mt 16,24)
2. El pecado y la conversión
"El pecado no existe."
Hoy muchas veces se habla de "elecciones personales" o "errores humanos". Jesús, en cambio, habló claramente del pecado y llamó constantemente al arrepentimiento.
A la mujer adúltera:
"Vete y no peques más." (Jn 8,11)
Al paralítico curado:
"No peques más para que no te suceda algo peor." (Jn 5,14)
3. El camino del discípulo
"Haz siempre lo que te haga sentir bien."
La cultura moderna suele colocar los sentimientos como máxima autoridad. Jesús enseñó que el verdadero discípulo aprende a negarse a sí mismo.
"El que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí la encontrará." (Mt 16,25)
"No hace falta sacrificarse."
"El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí." (Mt 10,38)
La cruz no es un accesorio del cristiano: es la marca del discípulo.
4. El juicio y la vida eterna
"Todos se salvarán automáticamente."
La misericordia de Dios es infinita, pero nunca eliminó la responsabilidad humana.
"Entrad por la puerta estrecha." (Mt 7,13)
"Muchos son llamados y pocos escogidos." (Mt 22,14)
"El infierno no existe."
"Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno." (Mt 25,41)
"Donde el gusano no muere y el fuego no se apaga." (Mc 9,48)
Cristo habló del infierno porque ama a los hombres y quiere advertirles del peligro.
5. La verdad no cambia
"No juzguéis jamás."
Jesús condenó el juicio hipócrita, pero nunca prohibió discernir entre el bien y el mal.
"Juzgad según la justicia." (Jn 7,24)
"Mi doctrina debe adaptarse a cada época."
"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán." (Mt 24,35)
La verdad revelada no envejece.
6. Las prioridades del cristiano
"La riqueza es señal segura de bendición."
"¡Qué difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que tienen riquezas!" (Mc 10,23)
"Buscad primero vuestro éxito profesional."
"Buscad primero el Reino de Dios y su justicia." (Mt 6,33)
"La familia es un obstáculo para la santidad."
"Honra a tu padre y a tu madre." (Mt 19,19)
Además, santificó la vida familiar viviendo treinta años en Nazaret.
7. La Iglesia y los sacramentos
"La Eucaristía es solo un símbolo."
"Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida." (Jn 6,55)
Cuando muchos discípulos se escandalizaron y se marcharon, no corrigió sus palabras; las confirmó.
"No hace falta pertenecer a la Iglesia."
"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia." (Mt 16,18)
Cristo fundó una Iglesia visible.
8. El discípulo frente al mundo
"El mundo os amará por seguirme."
"Si el mundo os odia, sabed que antes me ha odiado a mí." (Jn 15,18)
"Seguirme será fácil."
"En el mundo tendréis tribulación." (Jn 16,33)
"La verdad depende de tu opinión."
"Para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad." (Jn 18,37)
"La santidad es solo para algunos."
"Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto." (Mt 5,48)
La santidad es una llamada universal.
El Cristo Real
El Cristo de los Evangelios no es un simple maestro de autoayuda.
- Es el Verbo Encarnado.
- Es el Rey de reyes.
- Es el Cordero inmolado por nuestros pecados.
- Es el Maestro que enseña la verdad.
- Es el Médico que sana las almas.
- Es el Juez que vendrá en gloria.
- Ama al pecador, pero odia el pecado.
- Perdona, pero exige conversión.
- Consuela, pero también corrige.
- Promete el Cielo, pero advierte sobre el Infierno.
- Ofrece misericordia, pero pide arrepentimiento.
Por eso, el cristiano no debería preguntarse:
"¿Qué versión de Jesús agrada más al mundo?"
Sino más bien:
"¿Qué enseñó realmente Nuestro Señor Jesucristo?"
Porque no seremos juzgados según las opiniones de nuestra época, sino según las palabras de Aquel que dijo:
"El que me rechaza y no recibe mis palabras ya tiene quien lo juzgue: la palabra que he anunciado, esa lo juzgará en el último día." (Jn 12,48)
Y también:
"Si me amáis, guardaréis mis mandamientos." (Jn 14,15)
— Luis María